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Chelsea's Story

preschooler Chelsea smiling at camera with classmates

A las tres semanas de edad, Yolanda, la mama de Chelsea, recibió una llamada del doctor que cambio su vida. Los exámenes que se le habían hecho a su hija cuando nació demostraban que Chelsea tenía fibrosis cística. Fibrosis cística es una enfermedad crónica heredada que afecta los pulmones y el sistema digestivo, y causa que el cuerpo produzca una mocosa espesa y pegajosa que tapa los pulmones y causa problemas en los páncreas, el hígado, y los riñones.

Después de confirmar con el doctor, Yolanda se tomó cargo de la situación y aprendió todo lo que pudo para mantener a Chelsea segura y saludable. Para poder manejar su diagnóstico, Chelsea comenzó a tomar enzimas pancreáticas para ayudar con la digestión de comida, vitaminas, un reductor de ácido, y dos diferentes medicamentos por nebulizador que le ayudaban a respirar apropiadamente. También la cambiaron a una dieta libre de productos lácteos y su sistema digestivo requería de estrecha vigilancia. Cuando era tiempo que Yolanda regresara al trabajo, ella inscribió a Chelsea en la Guardería de Cuidado Especial en Penfield para que pudiera recibir el cuidado que necesitaba.

“Estaba tan preocupada al tener que dejar a Chelsea en el cuidado de otra persona un día entero. Ella tuvo, y sigue teniendo, requisitos médicos extensivos, y yo sabía que tenía que encontrarle un lugar especial,” dijo Yolanda. “Cuando yo me entere de Penfield, sentí alivio al aprender que no solo serían enfermeras y terapeutas las personas quien estarían cuidando de Chelsea, sino que el personal también estaba entrenado a cuidar de ella de la manera que el médico me había enseñado.”

Chelsea duro un año y medio en la Guardería de Cuidado Especial y luego fue cambiada a uno de los salones en Penfield que ofrece cuidado tradicional. Aunque ya no estaba en la Guardería, sus nuevas maestras fueron entrenadas en cómo cuidar de ella para que siguiera recibiendo medicamentos y terapia de chaleco todos los días para aflojar la mocosa en sus pulmones. Las enfermeras de Penfield también podían visitar a Chelsea en su salón durante el día en el caso de que necesitara tratamientos o cuidado adicionales.

Cuando Chelsea cumplió 5 años, Yolanda estaba emocionada al descubrir que Penfield iba a abrir una escuela Montessori para niños de todas habilidades que se llamaría Penfield Montessori Academy. Le encantó la idea de una educación Montessori para Chelsea porque es práctico y sintió alivio al aprender que las enfermeras de Penfield Children’s Center también podrían cuidar de ella en su nueva escuela.

“Chelsea está prosperando en Penfield Montessori Academy, y como su madre, yo me siento bien cada día que la llevo porque sé que no solo va a aprender y crecer, sino también está recibiendo el cuidado que necesita,” dijo Yolanda. “Gracias a Penfield, mi hija se puede divertir y disfrutar de ser una niña al mismo tiempo que se están cumpliendo sus necesidades médicas, y eso es lo más importante para mí.”